Chile poblano relleno de queso o picadillo en salsa blanca al vino blanco pueden ser capeados o sin apear, acompañado con arroz.
Un platillo tradicional con un toque especial. El chile poblano se sirve relleno de queso o picadillo, bañado en una delicada salsa blanca al vino blanco que realza su sabor. Puede disfrutarse capeado o sin capear, según tu preferencia, y se acompaña de arroz que aporta suavidad y equilibrio al platillo.
Es la opción perfecta para quienes buscan un plato fuerte mexicano con un giro elegante, lleno de sabor y tradición.
Aprox. 420–510 kcal por porción



