Servidos con salsa roja o verde, con pollo o huevos estrellados, acompañados con frijoles refritos.
Un desayuno lleno de tradición y sabor que nunca pasa desapercibido. Los chilaquiles se sirven bañados en salsa roja o verde, según tu preferencia, logrando ese contraste perfecto entre lo vibrante y lo intenso. Puedes disfrutarlos con pollo jugoso o con huevos estrellados, creando una combinación que se adapta a tu antojo.
El acompañamiento de frijoles refritos completa el platillo, aportando ese toque reconfortante que convierte cada bocado en una experiencia auténtica y deliciosa. Es la opción ideal para comenzar el día con energía y disfrutar de un clásico mexicano que siempre conquista.
Aprox. 420–550 kcal por porción



