Inspirado en el clásico Kinder Delice, este frappé combina leche, hielo, chocolate líquido y trozos del pastelito para lograr una bebida espesa, dulce y reconfortante. Se sirve con crema batida blanca y decorado con ralladura de chocolate o un mini Kinder Delice como topping.
Aprox. 300 ml | 220–280 kcal



