Doradito por fuera, suave por dentro. Nuestro queso asado se sirve en piezas individuales, con una costra dorada y crujiente que resalta su sabor suave y reconfortante. Ideal como acompañamiento o para disfrutar solo, con el toque casero que distingue a Kass.
Aprox. 180–240 kcal por porción



