Servidos con salsa roja o verde y tiras de arrachera, acompañados con frijoles refritos y chile toreado.
Un desayuno con carácter y sabor intenso. Los chilaquiles se sirven bañados en salsa roja o verde, según tu preferencia, y se acompañan con jugosas tiras de arrachera que elevan la experiencia a otro nivel. Los frijoles refritos aportan ese toque reconfortante, mientras el chile toreado añade un golpe picante que despierta el paladar.
Es un platillo ideal para quienes disfrutan de sabores fuertes y auténticos, perfecto para comenzar el día con energía y tradición mexicana.
Aprox. 520–600 kcal por porción



